Londres— El palacio de Kensington reveló ayer los primeros retratos oficiales del príncipe Harry y Meghan Markle para conmemorar su compromiso. Aunque la publicación de dichas imágenes cumple con una de las tradiciones más férreas de la casa real británica, según las imágenes la pareja está decidida a romper con el rígido protocolo de los Windsor.

Las fotos contrastan radicalmente, con la felicitación navideña de los duques de Cambridge o con cualquiera de sus anteriores fotos, en los que el príncipe William y su esposa Kate siempre aparecen en actitud muy sonriente pero formal, y sin dedicarse excesivas muestras de cariño.

En contraposición, en las fotos de Meghan y Enrique, los dos aparecen compartiendo un romántico momento: ella con los ojos cerrados y acariciándole la mejilla a su futuro esposo mientras el nieto de Isabel II apoya su frente contra la de su prometida.

También llama la atención el atuendo de la actriz en la que ambos aparecen posando de cuerpo entero… un vestido que se compone de un top de blusa transparente con bordado de hilo de oro  estratégicamente colocados sobre la zona del pecho, una prenda muy ‘reveladora’ nunca antes vista en los miembros de la realeza.

Según expertos, la pareja está decidida a seguir la misma estrategia que estrenó en su primer posado en los jardines del palacio de Kensington, cuando anunciaron su compromiso y conquistaron a los británicos con su naturalidad y con la complicidad que exhibieron en todo momento.

Las fotos fueron tomadas el jueves en el parque de Frogmore House en Windsor por Alexi Lubomirski, fotógrafo experto en moda.

Vestido de 75 mil dólares

En las fotos oficiales del compromiso del príncipe Harry y Meghan Markle, la futura novia vistió un diseño de la casa británica Ralph & Russo el cual está valuado en 75 mil dólares.

La prenda fue adquirida por la corona británica pero se ignora si se pagó la cantidad total de su valor.

Otra prenda usada por Markle y que se ha vuelto ‘viral’, es el vestido de encaje negro y blanco de la firma Self-Portrait, que se agotó en hora.

El vestido fue usado por la futura duquesa en la reunión navideña que organiza la reina Isabel II cada año.

Isabel II, de 91 años, almuerza con sus familiares cada año antes de desplazarse a la residencia de Sandringham (al este de Inglaterra), donde acostumbra pasar